jueves, 3 de junio de 2010

Un día normal.

Me levanto tarde. Me visto mientras ordeno las cosas con las que tengo que salir. Desayuno mientras me peino. Me lavo los dientes mientras orino. Tengo que aguantar a secarme y lavarme las manos para poder enjuagarme la boca. Busco las llaves mientras largo discursos sumamente ordinarios. Encuentro las llaves. Casi concreto la primer meta de la mañana. ¡No!. Hace frío, vuelvo a buscar la campera. En el trayecto cambio el lugar de la llave. Por lo tanto, vuelvo a largar discursos ordinarios hasta que la encuentro. Cuando por fin termino con esa odisea, tengo la suerte por el camino, de que dos personas ocupen toda la vereda y vayan muy, muy lento. Ma' no me hago problema, cruzo la calle sin recordar que en frente siguen los obreros arreglando esa vereda que vaya uno a saber por qué emana tanta agua. Fantástico, sopa de championes. Llego a la bendita reunión que tanto esperaba y ansiaba. Para descubrir en ella, que la carpeta que había mandado a volar en la búsqueda de las llaves era la que justamente tenía que presentar. Y la que (sólo por acotar algo), me había llevado dos semanas de trabajo (no incansable, pero trabajo al fin). Por una razón demasiado obvia, me ahorré las excusas que nadie me creería. Al finalizar ésta segunda parte de mi tranquila jornada, me voy a almorzar con un amigo. Cuando creía que mi día no podía ser más normal, recordé por arte de magia que me tenía que reunir la maestra de mi hermano para que me contara lo bien que se porta en la escuela. Bueno, me fue relativamente bien. En realidad no entiendo la mente conservadora de algunas maestras. Llegué a casa, prendí la estufa y comí. Terminé, fregué y barrí. Me dispuse a dormir la siesta y todo era perfecto. Hasta que en el mejor momento de mi sueño, ese que grabaría si pudiera. Suena el puto celular, para avisarme que mandando un mensaje por "x" plata me podía ganar pasajes a sudáfrica. 
En éste momento me encuentro riéndome de todo lo que me pasó. Me siento realmente demasiado afortunada... De hecho, estoy contenta de los claroscuros de mi vida.
Me voy a dormir, con el celular en silencio y la alarma desactivada.
¡Adiós!

1 comentario:

  1. que duermas bien y nada ni nadie te despierte!


    Te invito a mi blog; el tema principal es simple y conciso, y a la vez muy extenso y complejo: Los Hombres.
    Te espero para que compartas conmigo tus experiencias, y me ayudes a comprender la insoportale confusión de la mente masculina.

    Saludos!

    ResponderEliminar